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El Meollo

Junto al lago

Se miran desde que ha empezado a salir el sol. Si empezara a llover, súbitamente, una misma gota podría mojar las dos narices.
-¿Te das cuenta qué fácil nos es hablar de sueños?
Hay tan poco espacio entre las preguntas como entre ellos.
-¿Por qué será?
Creo que los dos siempre están pensando lo mismo y poner esos pensamientos en voz alta es empezar a hacer real lo soñado, pero a mi nadie me preguntó:
- Por lo mismo por lo que nos cuesta hablar de lo que se puede comprobar día a día.
-¿Por qué?
-Porque se puede comprobar día a día, justamente. ¿Para qué hablar de eso?
Dejan de mirarse. El cierra los ojos, cansado. Ella imagina el lago sobre ellos, en lugar del cielo con el sol ya en alto. Un buen lugar para reflejarse.
En cambio, creo que van a soñar un poco más.
Ya se, a mi nadie me preguntó.

Nestum.

El comentario semanal de Pablo

¿Qué es el amor? ¿Qué es la felicidad? ¿Qué es el dinero? ¿Cuál es nuestra función en el mundo? ¿Exite Dios? ¿Cómo piensan las mujeres? ¿Cómo se las entiende? ¿Cuándo se tiene la certeza de que hay que seguir insistiendo? Cuándo de que hay que abandonar?
¿Cuánto vale la pena intentarlo? ¿Cuánto recordarlo cada vez que te acostaste y dijiste "¡puta si podía hacerlo!"?
¿Cuántas veces pensaste ser mejor y te encontraste con lo mismo otra vez?

Si queres saber más de estos interrogantes y otras cosas no te pierdas el comentario semanal de Pablo, por este mismo sitio.
Hasta la Próxima semana.

Chau, chau (como Mirtha legrand)

Screen or Scream

Queridos lectores, me dirijo a Uds. para hacerles saber de mí postura respecto de las nuevas tecnologías que nos invaden día tras día como todos esos pequeños organismos que atacan nuestro cuerpo sin que nos demos cuenta, ni tampoco sepamos como se llaman, de donde vienen; y nuestro cuerpo los rechaza sin tregua minuto a minuto, mientras nosotros seguimos con nuestras ignorantes vidas. Hasta que un día uno de éstos organismos nos llaman la atención de la peor manera: postrandonos en una pegajosa cama o truncando nuestras mínimas capacidades. Es en éste punto en que les prestamos atención ya que nos volvemos paranoicos de todo lo que ocurre en éste ámbito de nuestra vida.
Algo así ocurre con las innovaciones de la ciencia, podemos pasarnos la vida ignorándolas, hasta que un día necesitamos interiorizarnos en el tema por alguna puta razón.
Tarde o temprano todos caemos en cama o vemos nuestras capacidades truncadas por no conocer o saber usar las nuevas tecnologías como por ejemplo ésta: los web-blogs, algo tan innnecesario como novedoso, pero sí estupidamente divertido, ya que cualquier "cristiano" puede activar uno en la red y poner a conocimiento de todos su opinión sobre algo que no le importa a nadie.
(a lo de cualquier "cristiano" lo digo por todas las personas pero puntualmente por vos Christian Iván que levantaste más información basura a la ya saturada red de redes). Ahh... antes de que me olvide lean el comentario.

El siempre pesimista Java Script.

Muy rico todo.

Habiéndonos empalagado con unos ravioli embebidos en la salsa de SIEMPRE, partimos hacia el cheboli de ULTIMAMENTE para observar las chichises de NUNCA. En esta epopeya de música brasilera y gatos caros, nos encontramos bajo la ávida mirada de un michifuz que otea a nuestro rapaz más distraido. Lo que quiero significar es: a Stratos lo sobrevuela un mamífero. Me explico, nuevamente: no es Diego el que subterfugiamente se inclina hacia su presa, sino la presa (enjaulada en su pasión) la que mira desde lo alto. ¡Por si no quedó claro!: Diego cae al final ante el acoso de la chica. ¡No! ¡No cae! Nuestro hombre es fuerte y además vueltero. Y no cae, porque en realidad sube las escaleras.
Una noche no tan memorable: la mismísima piba insistente a la que me refiero está conversando con mi cuñado. Me acerco a saludarlo, para lo cual me subo a la baranda. Un patovica me delira por desubicado mientras mi cuñado me dice "¿qué hacés vos acá?" y "te van a sacar". A todo esto, ella se me viene con cara de vele venuá. Yo le digo "ese con el que hablás es hermano de mi chica", ella se me penca y el chabón cree que le estoy cagando la mina. Una joyita.
De ahí en más, entro en una espiral de depresión: una rubia regordeta, más alta que yo, me tira besos mientras "le baila sesi" a un pelado; una mina con unos genes bastante mediocres me sacude con toda su artillería y las pendejitas de al lado hacen como que se besan. Yo ya no puedo pensar en otra cosa más que en lo que puedo pensar y la putísima música brasilera que no para... ¡me agité!
No escribo más (suspiro).

Nestum.

Benvenutti

Machachos!
Como aparece en la última parte del segundo arpiplegio de las Sagradas Paspaduras, el mártir Peperino Pómoro antes de salir de Papadeia, se dirigió a una multitud de inverbes. Les gritó: "Si usáis la palabra para insultar, no las uséis para bukakear, porque se hace en silencio". Una vez dicho esto, se fue de la mítica ciudad haciendo gárgaras de agua tíbia con bicarbonato pues había gritado demasiado fuerte. Y a la voz de "Ya cagaréis, hijos de sus chingadísimas!" se despidió de su pueblo.
Es así como podemos concluir que el mundo necesita una luz no oscurecedora y un agua no secadora que guíe la constipación sugurgurante de la prole. Y como ni yo entiendo qué escribo, les invito a dirigir este espacio a gusto y piaccere. Salud!

Katzuo Icari